Entre blancos y colorados hay distintas visiones sobre el alcance del caso y si trasciende o no el ámbito de los «temas personales»; pero también se reflexiona sobre si debe sacarse activamente rédito a una situación en la que el gobierno se hizo otro «gol en contra» o «dejarla pasar» para que se siga produciendo el «desgaste».

Mientras el gobierno de Yamandú Orsi puso gran parte de sus fichas para este segundo semestre en la aprobación de una Rendición de Cuentas con aumento de gasto para atender la primera infancia, el presidente volvió a abrir un flanco en la opinión pública y con la oposición, algunos de cuyos principales dirigentes lo cuestionaron eL lunes por irregularidades vinculadas a sus dos viviendas, en Salinas (Canelones).

La nueva situación incómoda para la Torre Ejecutiva y particularmente —otra vez— para el presidente se inició eL lunes a la mañana, cuando los directorios de los partidos Nacional y Colorado reaccionaron a un informe de Radio Carve que dio cuenta de que el jefe de Estado mantenía una deuda de $ 5.509 por no haber abonado el Impuesto de Primaria y que había omitido la regularización ante Catastro de obras que hizo entre 2018 y 2019 en el patio de una de las dos casas (están pegadas) en las que vive él y su familia.

Las salidas de las conducciones de ambos partidos fueron duras y coincidieron en la visión de que el mandatario debía dar mayores «explicaciones». Álvaro Delgado, el presidente de los nacionalistas, tal vez fue quien manifestó más directamente los cuestionamientos. En una conferencia de prensa en la que calificó a este gobierno como «el peor desde el 85 para acá«, el excandidato a presidente calificó al nuevo hecho como un «bochorno más» en una lista que contiene la reciente crisis política que embretó a Orsi al explicar en tres etapas cómo y por qué había adquirido su vehículo personal, una camioneta Hyundai Santa Fe con un descuento de US$ 25 mil —y justo de la misma marca del que utilizó en la asunción el 1° de marzo, todo lo cual es analizado por la Junta de Transparencia y Ética Pública.

Cuando uno es presidente de la República, es el primer ciudadano del país, tiene más obligaciones que derechos y tiene que dar el ejemplo, tanto en lo político como en lo ético y en el cuidado institucional», apuntó Delgado, que agregó que «el monto» de la deuda «no importa». Para Delgado, el presidente «tiene que dar las explicaciones» porque el gobierno está ante «una situación bien compleja».

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El senador Javier García, presidente de la agrupación parlamentaria de los nacionalistas, fue de los primeros en pronunciarse este lunes, desde su cuenta de X: «Exigir como intendente de Canelones estar al día con los tributos y declarar las obras que se hacen, y estar en negro y deberlos en la vida privada siendo presidente, no es solo contradicción, sino doble discurso. El gobierno, la casa y la camioneta, todo la misma desprolijidad».

Como por efecto de acumulación —algo que además ya tiene su reflejo en el resultado de las últimas encuestas, como las de Cifra y Factum, que mostraron una desaprobación a la gestión de Orsi que llegó al 65% y al 56%, respectivamente—, esta situación tiene por efecto, dijo García a El País, que «la autoridad y credibilidad presidencial estén absolutamente heridas«.

Andrés Ojeda, senador colorado y secretario general de su partido, dijo al mediodía de ayer que el presidente debía ahondar en la información. «En lo posible», dijo, la explicación no debe darse «a través de un video pregrabado» —como hizo Orsi cuando la polémica por la camioneta— sino «en conferencia de prensa». Respecto a las dos irregularidades, marcó una diferencia: «Una cosa es olvidarse de pagar un impuesto y pagarlo después», aunque «no es deseable para quien fuera intendente de Canelones»; pero otra es «no declarar determinadas obras que implican una subtributacion».

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