El Senado uruguayo aprobó este miércoles la ley de eutanasia y suicidio asistido, convirtiendo a Uruguay en el primer país de América Latina en reconocer por ley el derecho a una muerte digna.
La norma garantiza a las personas la posibilidad de decidir sobre el final de su vida en casos de sufrimiento irreversible, bajo estrictos controles médicos y legales. La iniciativa, impulsada originalmente por el senador colorado Ope Pasquet, había obtenido media sanción en la legislatura anterior y fue retomada este año con amplio respaldo multipartidario.
Durante la sesión, que se extendió por más de diez horas, familiares y organizaciones como Empatía Uruguay y Tenemos ELA siguieron el debate desde las barras del Palacio Legislativo. Entre ellos estuvo Florencia Salgueiro, hija de Pablo, un paciente con esclerosis lateral amiotrófica (ELA) que inspiró la propuesta. “Hoy el Senado reconoce el derecho a la muerte digna”, expresó emocionada.
Los defensores de la ley destacaron la libertad de elección como eje central, mientras que los legisladores opositores manifestaron reparos vinculados al acceso desigual a los cuidados paliativos.
La directora de la Comisión de Salud Pública, senadora Patricia Kramer, subrayó que la norma “no obliga a nadie, sino que brinda una opción a quienes atraviesan situaciones de sufrimiento extremo”.
Con esta aprobación, Uruguay vuelve a colocarse a la vanguardia de la región en materia de derechos individuales, consolidando un nuevo hito en su historia legislativa.
