La entrada irregular de miles de personas a territorio español en África desató una encrucijada diplomática internacional. Países de la Unión Europea proponen suspender el tratado de libre tránsito.
60.000 migrantes ingresaron de forma irregular a la ciudad española de Ceuta, ubicada en territorio del norte de África, procedentes de Marruecos en los últimos días. Así lo informó el presidente de Ceuta, Juan Vivas, lo que aumentó la cifra de cálculos extraoficiales de entre 40.000 y 50.000. Además confirmó que 34 personas fallecieron en el intento.
Despliegue militar y viaje de Pedro Sánchez a la frontera norteafricana
El presidente de España, Pedro Sánchez, viajó este viernes a Ceuta para conocer sobre el terreno la situación que se vive en la ciudad autónoma después de que miles de personas hayan llegado a nado o cruzando la valla que la separa de Marruecos. La crisis comenzó a principios de esta semana con la llegada a nado de jóvenes a Ceuta y desembocó el jueves en una entrada masiva por el muro fronterizo del Tarajal.
Más temprano se había informado que al menos 24 personas habían fallecido en esta crisis al intentar llegar a nado al territorio europeo, en base a fuentes policiales. La cifra ascendió después de que hayan sido recuperados otros cuerpos a lo largo de la mañana de este viernes.
Fallecidos y tensiones políticas en la Unión Europea: la propuesta sobre el espacio Schengen
Se trata de la crisis migratoria entre Marruecos y España más grave desde 2021 y está generando multitud de reacciones a nivel europeo, de países como Italia y Finlandia que abogan incluso por excluir a España del espacio de libre circulación Schengen.
Giorgia Meloni, presidenta del Consejo de Ministros de Italia, dijo que «la inmigración clandestina fuera de control representa una amenaza concreta para la seguridad de las fronteras europeas» y sugirió la «suspensión del espacio Schengen con España«, el área de libre circulación que permite viajar entre diversos países como si fueran uno solo.
La ministra finlandesa de Interior, Mari Rantanen, respaldó la propuesta italiana, considerando que «los países que no cumplen con su obligación de proteger la frontera exterior no pueden ser miembros de Schengen». Por su parte, Francia anunció el viernes que reforzará los controles en la frontera española debido a la crisis.
Esta crisis migratoria obligó al despliegue del Ejército. Las llegadas no cesaron durante la noche y continuaron este viernes por la mañana. «Toda la noche ha habido una afluencia» y, aunque esta fue menor que durante el día, «miles» de migrantes «han seguido llegando y siguen llegando todavía», agregó indicó un funcionario a la AFP.
Sin embargo, en paralelo al flujo de entrada, otros volvían a cruzar la frontera en sentido inverso, tras pasar la noche a la intemperie en Ceuta después de confirmar que no podrán regularizar su situación en territorio español.







