La unidad dejó al Carbonero en lo más alto del Grupo A de la Copa AUF Uruguay aprovechando que MC Torque y Danubio tienen tres puntos y Atenas cierra la zona con solamente uno.
El mundo Peñarol tiene la palabra de Diego Aguirre muy bien valorada. Al término del partido, el técnico del Carbonero se sinceró y afirmó: “La cabeza está en otro lado”, en una firme referencia a que la Copa AUF Uruguay -al menos en esta instancia- apunta a darle rodaje a jugadores con pocos minutos. Y se notó…
Es que Peñarol jugó distraído, como en parte ya le había ocurrido en la primera fecha ante Montevideo City Torque más allá del triunfo, y si bien en ambos partidos la Fiera utilizó a futbolistas que no suelen jugar juntos y pueden no tener muy aceitado el andamiaje, volvió a evidenciar falencias ante un Atenas que hizo una gran primera parte, pero se quedó sin piernas.
Otra vez el Carbonero acusó que el rival se abroquelara. No encontró los caminos para abrir a la defensa y con una llegada clara, el local le hizo dos goles. Porque lo cierto es que uno se lo terminó haciendo en contra Peñarol cuando Brian Barboza jugó atrás muy fuerte y con dirección al arco -cuando el “manual” indica lo contrario- y venció a Sebastián Britos.
El otro tuvo el mérito de Lucas Bassadone de ganar en velocidad y meterse al área porque no tenía compañía. Allí lo bajó Barboza y Thiago Rucci cambió el penal por gol para darle un cachetazo al Carbonero.
El Mirasol era un desconcierto. A los dos goles se le había sumado la salida por lesión de Diego Laxalt, y la posterior de Facundo Batista, ambos por dolores musculares lo que llevó a que por decisión del cuerpo técnico, el Mirasol finalizara con 10 para no utilizar una ventana de cambio.
¿Qué cambió para el segundo tiempo? La actitud. En el complemento sí pudo doblegar a un equipo que empezó a acusar el paso de los minutos y el cansancio en las piernas, también el Carbonero al punto que perdió a Luis Angulo por lesión muscular. Los carolinos prácticamente no cruzaron la mitad de cancha y sufrieron un gol rápido que fue clave, porque al minuto descontó Leandro Umpiérrez.
Y Peñarol fue. Franco Romero, en una de las chances que tuvo, sacó un remate que se iba lejos, pero rebotó en Agustín Acosta y se convirtió en gol en contra y en el empate del Carbonero que casi lo gana. Santiago Motta sancionó un penal inexistente de Magno sobre Olase que el arquero Coirolo le contuvo a Eric Remedi.
Peñarol lidera su serie “con la cabeza en otro lado”, pero ahora ya no podrá distraerse.







