Blás aseguró que en el oficialismo “no hubo apertura para mejorar, acordar ni escuchar”; García aseguró que será una discusión parlamentaria que “necesariamente dejará en claro que el gobierno va mal”.
Quedan las últimas horas de Rendición de Cuentas en el Parlamento. Después de que decenas de autoridades concurrieran a ambas cámaras a defender su gestión y justificar los incrementos presupuestales que pidieron a los legisladores, el Senado -mejor dicho, el Frente Amplio, dado que ostenta mayoría en este ámbito- comenzará este lunes su camino hacia aprobar el proyecto de ley.
Se estima que la votación durará tres días porque, aunque hay una decisión del oficialismo de votar el proyecto de ley sin cambios, se dará un debate entre los legisladores. Un intercambio que se espera intenso por el escenario sin acuerdos en el que se llega a esta instancia y por los duros cruces que hubo en los días previos.
“La soberbia y el enojo que el gobierno y el Frente Amplio mostraron durante todo este proceso de Rendición de Cuentas hacen prever un debate duro” en el plenario, declaró el senador blanco Rodrigo Blás. Asimismo, criticó que se votará un “proyecto de ley con errores que pudieron corregirse” en el Senado, pero que el oficialismo no quiere. “No hubo apertura para mejorar, acordar ni escuchar”,
En la previa al debate, fuentes de la coalición republicana dijeron que no estarán dispuestos a que se les “limite el tiempo reglamentario” para hablar, como se hizo en la comisión de Presupuestos integrada con Hacienda.
En una línea similar a la de Blás, el senador blanco Javier García volvió a referirse a la decisión del Frente Amplio como un “bloqueo parlamentario” y aseguró que será un “debate que necesariamente dejará en claro que el gobierno va mal”.
El motivo por el que no habrá modificaciones es una táctica política: si el Frente Amplio se abre a hacerle alteraciones al texto, la iniciativa debe volver a ser considerada en la Cámara de Representantes, donde no tiene mayoría y superó la primera etapa mediante una negociación con Cabildo Abierto.
La necesidad de buscar acuerdos con Cabildo Abierto quedó explícita después de que la coalición republicana e Identidad Soberana anunciaran que no iban a apoyar el proyecto en general a pocos días de que ingresara al Parlamento.
Aunque la oposición en el Senado -Partido Nacional y Partido Colorado- no votará en general, sí apoyará gran parte del articulado. Esto quedó en evidencia (más allá de las declaraciones que han hecho los senadores en este sentido) en la votación en comisión que se dio el viernes, cuando el 69% de los artículos se aprobaron con el respaldo de todos los legisladores integrantes de este ámbito. En números absolutos se traduce en 216 de los 312 artículos que vinieron desde Diputados.
En los últimos días, desde la coalición republicana se hicieron duras críticas a la decisión del oficialismo de no cambiar el proyecto de ley en el Senado. La senadora blanca Graciela Bianchi acusó esta semana a los legisladores del Frente Amplio de convertir al Senado “en una escribanía del gobierno”, y remató: “¿No tienen confianza en el acuerdo que alcanzaron en Diputados? Que lo asuman”.
Del Frente Amplio, el senador Sebastián Sabini, ante la consulta sobre la crítica de que se caiga el acuerdo con Cabildo Abierto si la iniciativa vuelve a Diputados, recordó el viernes que su partido negoció con “quienes querían hacerlo” después del anuncio de la coalición republicana de no votar en general.
Pero eso no es todo: el legislador frenteamplista considera que la postura de la coalición republicana fue una “puesta en escena que, al final, salió mal”. Por un lado, destacó el alto nivel de votación del viernes de los legisladores blancos y colorados en comisión. Por otro lado, cree que el “problema” al que se enfrentó esta parte de la oposición es que “quedó afuera de la discusión”, motivo por el cual cree que en los últimos días en el oficialismo han “vivido tantos ataques y agresiones permanentes”.







