Esta medida, amparada en el protocolo vigente para situaciones de sequía, busca preservar las reservas de agua dulce todavía disponibles y garantizar la continuidad del suministro.
La Administración de las Obras Sanitarias del Estado (OSE) resolvió este miércoles el ingreso formal a la denominada «segunda etapa o fase de excepcionalidad» ante el persistente déficit hídrico que afecta a Montevideo y toda el área metropolitana.
Esta medida, amparada en el protocolo vigente para situaciones de sequía, busca preservar las reservas de agua dulce todavía disponibles y garantizar la continuidad del suministro bajo condiciones adecuadas para el consumo humano.
En el marco de esta nueva fase operativa, el organismo dispuso una reducción gradual de las presiones de bombeo en todo el sistema metropolitano. El objetivo central de esta maniobra técnica es optimizar el recurso disponible y minimizar el impacto de eventuales fallas en el servicio, mientras se exhorta a la población a mantener un uso estrictamente responsable y solidario del agua potable para evitar el agotamiento prematuro de las fuentes.






