La conducción oficialista del organismo fue defensetrada por la oposición, que llegó a hablar de «comportamientos (que) pueden llegar a representar hechos de apariencia delictiva», dijo el diputado blanco Pablo Abdala.
La Junta de Transparencia y Ética Pública es ya definitivamente un escenario de batalla entre el oficialismo y la oposición de este período. Eso quedó meridianamente claro ayer jueves, cuando su directorio asistió a la comisión de Seguridad y Convivencia de Diputados para explicar su política de publicación de las declaraciones juradas, y la sesión terminó convirtiéndose en un tenso enfrentamiento, en el que legisladores blancos y colorados defenestraron la conducción de la presidenta y el vicepresidente de la institución —que conforman la mayoría frenteamplista del organismo— por considerar que solo responde a «criterios partidarios o políticos».
Esto tuvo lugar —y así lo reconoció el diputado blanco Pablo Abdala— a horas de que la Jutep inicie formalmente el tratamiento de las seis denuncias anónimas que en estos días ingresaron señalando el comportamiento del presidente Yamandú Orsi en el episodio de la compra de su camioneta Hyundai —que este martes, como recurso para dar por terminada la polémica, decidió donarla a la educación pública—, así como las sucesivas acciones que dio esta última semana el mandatario en sus intentos de explicar cómo fue que adquirió ese vehículo —tasado en el mercado en unos US$ 79.800— con un descuento de US$ 25 mil, a una semana de asumir el mando —y de la misma marca que el auto en el que se trasladó en la ceremonia de asunción, junto con la vicepresidenta Carolina Cosse.
La junta anticorrupción se reunirá este viernes, y allí ocurrirán dos cosas. Primero, fuentes del organismo —y también su presidenta, Ana Ferrari )—, el directorio dispondrá que el caso sea analizado por la Asesoría Letrada, que recibirá el expediente con las denuncias y comenzará el trabajo de análisis y recolección de información, lo que puede implicar que, por ejemplo, se libren oficios para que Presidencia ahonde en sus explicaciones sobre la compra con descuento y los detalles de esa transacción.
Segundo, y luego de una sesión en que la conducción oficialista fue objeto de duros cuestionamientos opositores, el directorio del organismo buscará acordar justamente una respuesta institucional a las críticas recibidas.
«Vamos a analizar qué consideraciones podremos hacer, pero estas tienen que ser de carácter institucional», dijo Alfredo Asti a El País. «Es algo que ya lo conversamos (con Ferraris) brevemente y convenimos que analizaremos qué podemos hacer».
Respecto a los embates que recibieron de blancos, colorados e incluso del Partido Independiente, el vicepresidente de la Jutep agregó que, «en muchos casos», tanto él como Ferraris estaban «imposibilitados de responder», debidos a restricciones constitucionales que prohíben «hacer política partidaria»







