Luego de varios días de paralización parcial en la Terminal Cuenca del Plata (TCP), el conflicto sindical comenzó a destrabarse esta semana. Tras casi siete días de medidas gremiales, el miércoles se reanudaron las operaciones y el jueves se abrió una instancia de negociación de diez días entre los trabajadores, la empresa Katoen Natie y el Poder Ejecutivo.
Al cierre de la jornada del miércoles, el ministro de Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo, anunció que el gobierno trabajará en una estrategia de diálogo para aprovechar al máximo el período de negociación. El jerarca confirmó además que este viernes se instalará un ámbito tripartito junto al Ministerio de Transporte y Obras Públicas, con el objetivo de “reconstruir la confianza entre las partes y alcanzar consensos”.

Castillo recordó que existen compromisos previos entre la empresa y los trabajadores, como la garantía de estabilidad laboral y la vigencia del convenio colectivo. No obstante, el sindicato mantiene sus reclamos por la reducción de la jornada a seis horas sin pérdida salarial y el aseguramiento de jornales ante la puesta en marcha del nuevo sistema operativo Navis/N4.
Sobre este punto, el ministro adelantó que el gobierno analiza la posibilidad de incorporar una figura técnica que evalúe el impacto laboral del nuevo sistema, aunque aclaró que aún no se definió si se llegará a esa instancia.
Debate político en el Parlamento
Castillo compareció este jueves ante la Comisión de Asuntos Laborales del Senado, convocado por la oposición mientras aún regían las medidas sindicales. En la sesión también participaron representantes del sindicato y de Katoen Natie.
El senador colorado Robert Silva destacó la disposición de las partes a alcanzar un acuerdo y señaló que la empresa adquirió el sistema Navis en 2022, garantizando que su implementación no afectará los puestos de trabajo. Explicó que la nueva tecnología mejora la gestión de contenedores, sin intervenir en la operativa de las grúas, por lo que “no habrá impacto en las jornadas laborales”.

Silva sostuvo que existe “voluntad de diálogo”, aunque reconoció que la discusión sobre la reducción de la jornada laboral “no es sencilla de resolver en diez días”, dado que la mayor productividad del nuevo sistema “aún no está comprobada”.
Por su parte, el senador frenteamplista Gustavo González opinó que el conflicto sólo se resolverá si Katoen Natie deja constancia por escrito en el convenio de que no habrá pérdida de empleos. “Si eso no se firma, los trabajadores tienen derecho a desconfiar. La historia demuestra que la incorporación de tecnología suele afectar los puestos de trabajo”, advirtió.
González cuestionó además la falta de disposición de la empresa para abordar los reclamos sindicales y sostuvo que la existencia de tareas insalubres debe ser determinada por las autoridades sanitarias competentes.
El legislador consideró difícil que el conflicto se resuelva en los próximos diez días, aunque valoró que, de confirmarse un riesgo de pérdida de empleos, la reducción de la jornada laboral podría ser una alternativa viable para mantener los puestos de trabajo.






